miércoles, 7 de noviembre de 2007

"Asumir ¿es sinomino de ACEPTAR?"


Sin duda uno de los momentos más difíciles es asumir la llegada de este hijo con discapacidad, ya que, generalmente se espera un hijo libre de todo daño o carencia


Hola mamita oye, no se pero al estar tan poco tiempo aquí dentro de tu guatita, quiero decirte que me siento muy cómodo y feliz, quiero que sepas que no se, tengo algunas dudas pero quiero esperar un poco para preguntarte…
Mamita hoy te sentí distinta, vi algunas luces que me estaban enfocando debe ser uno de esos controles que te hiciste el otro día, después de ese momento te sentí extraña, ¿estabas llorando mamita?, bueno ya estaré junto a ti para consolarte, ya que, tengo tantas ganas de estar junto a ti, sentir tus manos para que me acaricies, sentir tu olor, tus besitos…
Mamita sabes el otro día te quería hacer una pregunta ¿Por qué no veo mis piernecitas?, debe ser que todavía me falta desarrollarme, eso debe ser… no me voy a preocupar…
Mamita parece que ya queda poco para que estemos juntos, tú y yo, por fin te consolare ya que no haz parado de llorar…
Creo que ya llego el día, que feliz estoy, oye mamita para que no te sientas mal llorando yo cuando nazca también voy a llorar mucho para acompañarte, y para que lloremos juntos, ¿te parece?



Cuando se espera la llegada de un hijo, empiezan a surgir muchas dudas que apuntan generalmente a "tendra el color de pelo de la mío", "ojala que los ojos sea igual que los de mi marido...", " si es hombre, ¿le gustara jugar a la pelota? ¿como será?, en fin estas y otras son las preguntas que se generan al momento de saber que en nuestro vientre se alberga un personita que pronto nos vendrá hacer compañia. pero quiza la pregunta más tipica de todo padre primeriso es con respecto al sexo ¿será hombre o mujer?, e inmediatamente viene esa respuesta "Que sea lo que Dios quiera, con tal de que sea sanito", y es estas ultimas palabras en donde quiero detenerme y hacer la siguiente reflexión, cuando las papas crean muchas espectativas con respecto a sus hijos o mas bien cuando idealizan sullegada, la mayor parte de las veces no consideran una minima pero real posiblidad, que nazca un hijo con discapacidad, de hecho cuando sabemos mediante la ecografia que nuestro hijo viene con alguna malformacion, se nos viene inmediatamente otra pregunta y mas que una pregunta es un reproche a la vida ¿POR QUE A MI? ¿QUE HICE PARA MERECER ESTO?, la verdad es que uno no prevee nada en la vida , y mas cuando se trata de la llegada de un hijo, la vida cambia del cielo a la tierra, y la cabecita de los padres empieza a funcionar a mil, tratando solo de entender porque se produjo esta situacion, luego de toda esta reflexion, surge el duelo interno, que se define como la perdida de un hijo que no nacera de acuerdoa los canones fisicos que todo padre desea.

Es muy dificil tratar de asumir esta situacion, por que finalemnte no existe ninguna receta que nos diga a nostros como padres que es lo que tenemos que hacer frente a esta situacion, de partida porque cada caso es dintinto y porque cada familia tiene la libertad de pensar y asumir de la manera en como mas le acomode, pero quiza frente a las distintas formas de pensar, queda realizar la siguiente reflexion

. Nuestra sociedad ha ido evolucionando cada vez en diversas área como la salud, avances tecnológicos, educación, todo en base a entregar servicios de calidad, pero esta misma calidad incluye nuestra mentalidad o mejor dicho nuestro forma de pensar con respecto a la aceptación e integración de nuestros hijos que nacen con algún tipo de discapacidad y que lamentablemente están condenados a vivir dependiendo en gran parte de los adultos porque gracias nuestra mentalidad segregadora estas personas no se vuelven autovalentes porque siempre esta ese temor a independiente pero pagando el precio a ser discriminado por una sociedad que un le falta sensibilizarse.


La integración es un tema del cual se habla mucho pero del cual se sabe poco, ya que, a diario se hacen discriminaciones tan usuales como “¿Por qué no eres como yo? o “lamentablemente tú no eres como…”, frases como estas son las que no nos permiten integrar adecuadamente, ya que, nos olvidamos de que cada uno es distinto al otro, principalmente en lo relacionado a la apariencia física, aspecto que en estos tiempos cobra gran importancia, frente a esta situación real nos queda por pensar como padres ¿somos integradores o segregadores? ¿Qué sociedad les estamos construyendo a nuestros hijos?